Cirugía para ortodoncia

Una buena parte de la población sufre de discrepancias dentoesqueléticas que provocan maloclusión.

A la hora de abordar el tratamiento, en una mayoría de casos se utilizan procedimientos de ortodoncia. Sin embargo, hay ocasiones en que esta terapia no es suficiente para resolver por completo el problema. Por ello, se recurre también a la cirugía ortognática.

También existen circunstancias en las que la maloclusión puede resolverse directamente mediante la cirugía. Así, el paciente prefiere esta alternativa a la opción de someterse a un tratamiento de ortodoncia, que por lo general precisa de mucho más tiempo hasta que se consiguen los resultados.

En las situaciones en las que es necesaria una actuación combinada, el cirujano se coordina con el ortodoncista para establecer las distintas fases de la intervención de cada uno de los dos tratamientos, con el objetivo de que ambos sean lo más eficaces posible y causen el menor trastorno en la vida cotidiana del paciente.

Tras la operación, se valorará si es necesario un tratamiento de ortodoncia para desplazar los dientes separados.

Casos de estudio

Implantes sin hueso

El primer paso es realizar un escáner con una prótesis que indique la futura colocación de los implantes, se relaciona posición ideal del implante en hueso con estética definitiva.

Implantes sin cirugía

El primer paso es realizar un escáner con una prótesis que indique la futura colocación de los implantes, se relaciona posición ideal del implante en hueso con estética definitiva.