Sinusitis maxilar de evolución tórpida

Foto 1. Seno maxilar ocupado por material inflamatorio y fístula orosinusal.

Este caso expone el tratamiento a un paciente joven, sin patologías previas de base, que desde hace años presentaba un cuadro recurrente de sinusitis maxilar izquierda, consecuencia de la extracción de una pieza dental en otro centro. Le causaba dolor, episodios de inflamación frecuentes y obstrucción nasal, y generaba una mucosidad espesa y verdosa.

Esta persona había sido tratada en numerosas ocasiones, con un resultado infructuoso. No había respondido adecuadamente al tratamiento con fármacos y otras terapias conservadoras. Los cultivos microbiológicos habían sido negativos.

Diagnóstico
Tras la realización de pruebas diagnósticas, con recursos como el escáner CBCT, se aprecia la obstrucción del seno maxilar y la presencia de material radiodenso intrasinusal. También se observa la presencia de una fístula oroantral de larga evolución

Tratamiento
De acuerdo con el diagnóstico, se opta por una intervención quirúrgica sobre el seno maxilar, similar a una operación de injerto de hueso previa a la colocación de implantes dentales.Se extrae abundante material inflamatario que se envía para su análisis por posibles patologías ocultas. Asimismo, se limpia con profundidad la cavidad sinusal y se elimina la placa bacteriana existente.

Una vez realizada la limpieza y desinfección de la zona, se introduce en la cavidad plasma rico en plaquetas del propio paciente con el objetivo de favorecer y estimular la cicatrización. Por otra parte, para el cierre de la fístula, se realiza un colgajo con la bola de Bichat (cúmulos de grasa que se localizan por debajo de los pómulos). Se cierra y sutura el colgajo quirúrgico.

Resultado
El análisis del material inflamatorio indica que se trata de material muco-fibrinoide, que no tienen mayores consecuencias en la salud del paciente. Una vez transcurrido el post-operatorio, se constata que ha desaparecido por completo la sinusitis, por lo que el paciente recupera totalmente su calidad de vida.

Figura 2. Imagen postquirúrgica donde se aprecia el seno limpio y aireado.